Transportín para gatos. Trucos para entrar al gato a su transportín.

Puntuación: 4.5 de 5.

El miedo puede hacer que un gato rechace por completo ser introducido en un transportín o que el transcurso del tiempo dentro de éste se convierta en una experiencia estresante para él. Es indispensable seleccionar dicho accesorio correctamente según las características del minino y del traslado al que se le someterá con mayor frecuencia.

Viajar con gatos no siempre es sencillo, incluso cuando se trate de desplazamientos cortos como la visita a su clínica veterinaria. Muchos pueden ser los factores a tener en consideración cuando nos disponemos a trasladar a un gato. Por otra parte, sabemos que algunos felinos no tienen problemas con entrar al transportín. Algunos aceptan que cierren la puerta del wuacal, pero su enfado se potencia una vez que comenzamos a moverles hacia su destino donde se alteran y maullan trágicamente, lo que nos transmite mucha ansiedad y malestar a sus humanos, que no paramos de decir, – pobrecillo, que esto termine pronto…, calma minina será solo un ratito…-. Conclusión, que no siempre los dueños de estas consentidas mascotas están preparados o conocen cuáles son los pasos más indicados para al menos lograr un mejor estado de tranquilidad en el gato en cuestión.

Los transportines son pequeños recipientes portátiles, que pueden ser de diversos materiales y que son utilizados para transportar pequeños animales como perros, hurones, conejos, etc.

El transportín para trasladar gatos.

El transportín es un accesorio indispensable para cada gato, aunque su humano no le traslade con regularidad y las visitas veterinarias se programen en la casa, ante una situación de urgencia el modo de trasladar de forma segura a la mascota siempre será mediante un transportín.

Elegir el transportín

El primer paso es elegir correctamente el modelo de transportín más apropiado a las necesidades del gato e incluso de su dueño y es que suele ser éste el punto en el que más errores cometemos. No se trata de escoger por el color que más nos guste o el diseño que más compagine con nuestro estilo. Se debe buscar en un accesorio utilitario, las características y prestaciones más acorde con las necesidades que prevemos para nuestra mascota. Por ejemplo, la raza del gato, así como su tamaño será un factor indispensable a tener en cuenta ya que cada transportín es diseñado para soportar un peso determinado. Aaunque en los gatos como especie no existen diferencias tan extremas de tamaño como en los perros, sí pueden variar en escala. Por ello el modelo a elegir debe ser capaz de soportarle, así como de contenerle en un interior cómodo en el cual el gato pueda pararse y también acostarse.

Los transportines de lona (textiles en general), son más indicados para gatos cachorros o gatos muy dóciles acostumbrados a ser trasladados, ya que se portarán más relajados y en el caso de los cachorros su espíritu curioso les hace menos temerosos al proceso. Éstos modelos en cambio son menos recomendables para gatos adultos estresados, pues con mucha seguridad intentarán morder las mallas de la puerta y su interior pudiendo llegar a dañarlos e incluso de escapar. Por otra parte, de adquirir un transportín cuyo principal material sea textil, es importante revisar que se auto sustente por lo que no pierda su forma. Resultaría muy desagradable para el felino que una vez dentro estructuralmente se deforme el contenedor, lo que significa en pocas palabras que el minino terminará quedando muy incómodo con partes del techo o laterales sobre él.

Transportín para gatos
El transportín de lona es más ligero y si tienen un buen diseño y factura pueden ser muy cómodos con gatos dóciles.

Los transportines plásticos o rígidos suelen ser los más recomendados por los especialistas, aunque por lo general también los más costosos, pero tienen la gran ventaja de ser más duraderos y más seguros para todo tipo de traslado. En el caso de los gatos resultan más adecuados aquellos que cuentan con dos tipos de aberturas, la frontal y la superior ya que la primera puede ser más cómoda para el felino cuando entra al interior de forma voluntaria y la segunda más útil cuando se extrae a la mascota una vez que llega al destino, por ejemplo a la consulta veterinaria, y también puede ser adecuada para las ocasiones en que las mascotas deben ser trasladadas tras una intervención  quirúrgica o  camino a una consulta de emergencia ya que al humano le será más fácil introducir a la mascota desde el acceso superior para acomodarla.

Ejemplo de un transportín rígido con dos puertas y carga superior.

Nunca se debe transportar a un gato en un bolso u otro contenedor que no haya sido diseñado para dicho propósito, ya que no contaría con la seguridad indispensable pudiendo entonces accidentarse o escapar la mascota.

Seguridad del gato en traslado con transportín

Lograr que el gato le pierda el miedo al transportín.

El mejor camino para lograr semejante objetivo será conseguir transformar el trasportín en un refugio seguro, cómodo y confiable para el minino. Éste deberá ofrecer suficiente espacio como para colocar una cama que deberá ajustarse para que no resbale y se sienta inestable bajo los pies del felino provocándole inseguridad.

Para que el gato se familiarice mejor con su transportador, lo más indicado es comprarlo con tiempo y mostrárselo al minino, colocando su cama en el interior y alguno de sus juguetes, luego bastará con dejarlo en el suelo con la portezuela abierta, así el gato explorará por su cuenta y probablemente terminará jugando dentro del mismo. Este proceso ayudará mucho en la confianza que pueda llegar a sentir el gato. Una vez que se le vea tan tranquilo se puede probar a cerrar la puerta de acceso por corto tiempo y observar sus reacciones, si se le ve tranquilo puede experimentar trasladarlo con suavidad dentro de la casa y siempre hablándole dulcemente. Muchos gatos llegan a acostumbrarse a los traslados si el proceso de adaptación al transportín ocurre sin traumas.

Transportación de gata con gatitos en transportín.

Para los gatos más temerosos los especialistas recomiendan colocar una fina manta sobre una parte o la totalidad del transportín durante el tiempo que esté en movimiento, para crear oscuridad dentro y que el felino se sienta más resguardado.

Si el viaje será prolongado, por más de una hora o por medio de transportes comerciales, será indispensable el uso de transportines lo suficientemente espaciosos para que quepan su cama, un pequeño arenero, juguetes, agua y premios de alimentos (por lo general sujetos a la puerta) y de ser posible colocar bolsitas o juguetes con hierva gatera.

Consejos sobre el uso del transportín en gatos

Estrategias para meter al gato en su transportín con mayor eficacia.

Transportín con acceso en la parte superior: Suelen ser los más cómodos para introducir al felino, luego de desmontar la cubierta, se toma al gato por las patas delanteras y la otra mano sujeta las traseras de modo que se sienta bien soportado, hasta que se le introduce dentro del transportín. Por último, se procede a recolocar la cubierta o cerrar la puerta superior evitando movimientos bruscos o ruidos que puedan asustar a la mascota.

Transportín con acceso frontal o lateral: Lo más importante será nunca introducir al gato de frente, a menos que sea un minino dispuesto a entrar por sí solo o poco rebelde.

Práctico transportín completamente plegable para ofrecer espacio al gato y adaptable incluso en dimensiones para viajes en cabinas de avión o tren.

Si se cuenta con la ayuda de una segunda persona será mucho mejor, en tal caso quien tome al gato se acercará al transportín llevando al felino de espaldas para introducirlo y el ayuda cerrará la puerta una vez que se retiren las manos del interior al depositar al gato. Otro método es colocando el transportín en vertical de modo que la puerta quede hacia arriba, se tomará al gato con delicadeza y se le ayudará a deslizar de atrás hacia adelante dentro del receptáculo.

Gatos dentro de un transportín.

Los gatos son mascotas que suelen estresarse mucho con los viajes y traslados, por ello se recomienda someterlos a semejantes experiencias solo cuando sea realmente necesario. Por ejemplo si su humano necesita ausentarse par de días de la casa, no será necesario llevar al minino a otra vivienda u hostal para que le cuiden. Dejando todas las condiciones de alimentación, suministros de agua, areneros higienizados, entretenimientos y todo bien organizado (incluido alguien que lo revise una vez al día), el minino con seguridad podrá apañárselas tranquilamente esos pocos días de ausencia que con seguridad será menos estresante que obligarle a salir de su segura casa.

Fotografía gata fan de Gatolia / Juliette en su transportín

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