Qué es el Trastornos Obsesivos Compulsivos (TOC) en gatos. Un comportamiento «raro» que pocos reconocen en sus gatos🤔.

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Fotografía de cabecera: Gat@ fan de Gatolia.

A muchos de nuestros lectores les ha ocurrido que notan determinados comportamientos «raros» en su gato, si bien no siempre son dañinos, no dejan de preocupar trayendo consigo a la mente la inevitable pregunta – ¿Qué está ocurriendo con mi gato? – .

Algunos sí ya hemos conocido o escuchado hablar sobre los TOC (Trastornos obsesivos compulsivos), pero en su mayoría los dueños de gatos, desconocen de su existencia y pueden sentirse abrumados ante los síntomas, sin entender qué medidas tomar o cómo deberían actuar. Como siempre, aconsejamos que lo más indicado ante cualquier alarma de salud o comportamiento de nuestro minino, será consultar a su médico veterinario. Resulta imprescindible cultivarnos siempre un poco más acerca de los temas relacionados con la salud de nuestras mascotas, lo que generalmente ayuda a intervenir a tiempo con los tratamientos adecuados.

Gato observando

El origen de los TOCs puede ser de índole multifactorial, principalmente de tipo vivenciales, genéticos, como resultado de hipo estimulación ambiental,  por estados permanentes de ansiedad y así como por alteraciones neuroquímicas.

Fotografía: Gat@ fan de Gatolia.

Por lo general el comportamiento que deriva en obsesión se desprende de conductas naturales como pueden ser la alimentación, el aseo o la cacería. Lo más importante al diagnosticar a un gato con TOC, es reconocer cuánto puede estar perjudicando física y psicológicamente al minino, lo que nos indicará la prontitud y necesidad de un tratamiento.

«El trastorno obsesivo compulsivo (TOC), se define como aquellos comportamientos anormales que pueden caracterizarse por pensamientos y/o acciones repetitivas y persistentes, sin parada espontanea, de carácter invariable y sin un objetivo obvio o fuera de contexto».

Reconocer los TOC, una vez que entendemos la enfermedad, no es difícil. Resultan muy evidentes y pueden surgir a cualquier edad o raza, interfiriendo en las actividades diarias e identificándose como comportamientos excesivos en duración, frecuencia e intensidad. De inicio suelen aparecer los episodios con lentitud, incrementándose con el tiempo hasta volverse fijos. Independientes del detonante inicial, puede crear cambios neuropatológicos en el cerebro hasta originar un TOC establecido.

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Gato rescatado con traumas emocionales.
Fotografía: Gat@ fan de Gatolia / Moshé

Identificación de comportamientos secuenciales:

Comportamientos Rituales (Se identifican como conductas reforzadas con el fin de llamar la atención): Secuencias organizadas de comportamientos que permiten al gato lograr un objetivo, que además sienten reforzado al recibir la atención y mimos de su humano u otro miembro de la familia (gatos, niños, perros, etc.). De este modo dichas secuencias se transforman en rituales que llegan a formar parte del lenguaje y conducta habitual hacia el grupo en su entorno. Es importante entender que estos no llegan a ser considerados conductas patológicas, por tanto, no se identifican como TOC. Si bien resulta secuencial y constante tiene un propósito funcional y el minino controla su comportamiento de inicio a fin. No obstante, un ritual aparentemente inofensivo, de no detectarse a tiempo, puede llegar a transformarse en un trastorno obsesivo bajo determinadas condiciones ambientales, que le conviertan en válvula de escape a la ansiedad permanente.

De sustitución: Ocurre como resultado de dos motivaciones contrapuestas, dando lugar a un comportamiento sustitutivo frente a una situación que impide la actividad natural o adecuada. Por ejemplo cuando un cachorro huérfano chupa y amasa tela o piel en busca de la teta de la madre y aun no viendo satisfecho su objetivo (alimentarse) se siente reconfortado y continúa repetidamente dicho comportamiento. Estos actos pueden presentarse secuenciales e interregulados con paradas, aunque pueden intensificarse y aumentar la frecuencia en determinados estados de estrés. Pueden llegar a perder el control y el estado de apaciguamiento, dando lugar a una estereotipia.

El acicalamiento excesivo o la succión suelen ser síntomas frecuentes en los TOCs, cuando de gatos se trata. En algunos casos pueden llegar a ocasionarse ulceraciones en su piel e incluso en partes del cuerpo de otra mascota con la que convivan. Puedeb succionar las orejas, el vientre, la cola de otro gato o perro de la casa.

Estereotipias: Se define por comportamientos repetitivos no controlados al no existir una parada voluntaria por parte del paciente (el minino), siendo incapaz este de interrumpir la secuencia sin ayuda de un estímulo externo intenso (por ejemplo, cargar levantando al cachorro de la manta que está chupando y distraerlo con un juguete o sonido u otra acción capaz de romper el ciclo). Dichos actos son fácilmente identificables ya que primeramente carecen de una función objetiva y se observa una desconexión del entorno en la que evidentemente pocas cosas son capaces de detener el comportamiento del minino incapaz de un autocontrol.

Si bien los motivos causales que pueden desencadenar los TOCs continúan siendo estudiados, algunos de los principales factores que los originan ya se encuentran identificados. Esto permite diagnosticarlos y tratarlos de forma más acertada según cada caso.

Gato masticando paitos de madera.
Gato masticando paitos de madera.
Existen otros trastornos que acarrean daños más bien de tipo material, como puede ser la obsesión por morder y destruir el papel higiénico, pero en tal caso puede ayudarse a corregir con no dejar el detonante a su alcance

Algunos síntomas que pueden identificar a un TOC son la succión, masticación e incluso ingestión de lana u otras fibras (algodón, materiales sintéticos, nylon, cuero, cordel, etc.).

Ansiedad: Generalmente ocasionada por cambios ambientales, grupales y de convivencia, causando una ansiedad. Puede evolucionar a síntomas como la actividad de sustitución, intentando vincularse internamente con actividades perdidas tras el cambio. Estas características pueden darse tras ocurrir: Una mudanza de vivienda, remodelaciones constructivas (interiores / exteriores). Debido a la separación de la familia, un cambio de propietario, la pérdida de un individuo en el grupo familiar (sea persona o animal), manejo inadecuado producto del maltrato, persecuciones abusivas, hacinamiento, entre otros.

Factores genéticos: Algunos estudios han podido observar la aparición frecuente de los TOC en una raza o línea familiar más que en otras, como pueden ocurrir en los siameses y sus cruzas, lo que ha permitido especular con la posibilidad hereditaria. No obstante, siguen siendo en gran medida su aparición, dependiente de los factores vivenciales y del entorno como detonantes potenciales de dichos trastornos.

Destete temprano o precoz: Uno de los más frecuentes y descritos por la succión de lana u otros tejidos, sobre todo acompañados por el amasado. A modo de sustitución, el gato cachorro que fue separado tempranamente de su madre o bien quedó huérfano, recurre a este comportamiento que en muchos casos puede prolongarse a la edad adulta. Siempre que no llegue a las masticación o ingesta del tejido y si se le proporciona un textil que no desprenda fibras, este no llega a ser un trastorno dañino para el gato aunque si puede influir en su carácter y autoconfianza.

gatos con su dueña
Fotografía: Gat@s fans de Gatolia.

Los síntomas de los TOC suelen aparecer alrededor de la pubertad y en algunos casos desaparecen por sí solos sobre los 2 años de edad.

Experiencias inadecuadas opuestas a la socialización: Carecen de habilidad para adaptarse en el medio, debido a la poca o nula manipulación del ser humano o interacción con otras especies e incluso la propia. Este estado le predispone a un estrés crónico con respuestas permanentes de miedo e irritabilidad, lo que contribuye al desarrollo de comportamientos conflictivos y desconectivos. El gato puede llegar a desarrollar un estado total de aislamiento y desapego afectivo que será incapaz de controlar sin la ayuda adecuada.

Hipoestimulación ambiental: Permanecer en un entorno reducido carente de espacio para el ejercicio, el juego y los comportamientos naturales que en ocasiones son incluso minimizados por la ausencia de socialización con su humano u otras mascotas.

Alteraciones neuroquímicas: En estos casos los síntomas suelen ser tratados con fármacos debido a que el foco que origina el desorden está relacionado con un metabolismo anormal de endorfinas o como otros estudios proponen, se debe a los niveles reducidos de serotonina, alterados de dopamina y norepinefrina y liberación de opioides endógenos (con efecto autoreforzador) a nivel encefálico. Estos son procesos que necesariamente requerirán de terapias acompañadas de medicación ya que no bastará con controlar los aspectos del entorno ya que el principal problema radica en el organismo del propio minino.

¿Cómo identificar los síntomas? 

  • Aparición de trastornos digestivos por pica, el gato nunca sacia su apetito y es capaz de comer tanto cuánto se les brinde o se le deje al alcance. En algunos casos estos síntomas están acompañados de vómitos después de ingerir el alimento.
  • Succión, masticación e incluso ingestión de lana u otras fibras (algodón, materiales sintéticos, nylon, cuero, cordel, etc.) Buscarán estos materiales intensamente hasta encontrarlos para succionarlos y masticarlos sobre todo cuando sus dueños no se encuentran cerca. Este comportamiento no solo puede arruinar prendas u objetos en casa, lo más grave es que cuando ocurre la ingesta puede desencadenarse casos clínicos tan graves como la obstrucción intestinal.
  • Presentan signos de ansiedad (taquicardia, aumento de la frecuencia respiratoria, involuntarias contracciones musculares en descargas nerviosas, agresividad, anorexia, constante vigilia, aumento del merodeo, eliminación de orina o eses de forma inadecuada, acicalamiento compulsivo, salivación, vocalización excesiva y nerviosa, entre otras).
  • Persecución constante y sin parada espontanea de su propia cola o incluso intentar capturar marcas inanimadas sobre superficies sin detenerse, invariablemente aún si no se alcanza el objetivo.

Ante la aparición de algunos de estos síntomas, será recomendable consultar al médico veterinario, preferiblemente especializado en TOC.

En algunos gatos las experiencias inadecuadas opuestas a la socialización, les puede llevar a desarrollar un estado total de aislamiento y desapego afectivo que será incapaz de controlar sin la ayuda adecuada.

gato vigilando

Tratamientos terapéuticos de corrección y técnicas para prevenir la aparición de los TOCs.

Primeramente, deberá estudiarse al paciente (el gato) así como las características de su comportamiento, sus secuencias y detonantes, además se deberá comprender los aspectos ambientales que influyen en sus actividades diarias y sociales. Una vez analizado el caso en particular, se deberá recibir la orientación médica de cómo proceder con las técnicas terapéuticas necesarias para alcanzar los mejores resultados. Aun teniendo estas herramientas, lo recomendable es prevenir, adelantándonos a evitar la aparición de dichos trastornos.

Algunas de las técnicas más utilizadas son las siguientes:

  • Restrinja el acceso a los materiales que son fuente de obsesión para chupar o masticar sin llegar a confinar nunca al gato o podría potenciar aún más su TOC. Alguno de los materiales asociados a estos trastornos en los gatos son: la lana, tejidos sintéticos o de algodón, el nylon, los plásticos, las fibras naturales e incluso el cableado eléctrico que puede ser en extremo peligroso.
  • Estimule las conductas de juego y el ejercicio. Para ello aprovisione a su minino con juguetes que podrá ir rotando para mantener su interés en estos, como pueden ser pelotitas, cordones, ratones para gatos, gimnasios o árboles para gatos, juguetes de cuerda, etc.
  • Dedique tiempo de juego interactivo con su gato utilizando medios apropiados (cordeles con plumas, cintas con ratón de tela en la punta, pelotas, etc.), es algo que aprecian muchísimo, al mismo tiempo que ejercitan su mente y cuerpo además de fortalecer los lazos de amor y confianza con su humano. La interacción social con la familia incluyendo otras mascotas mejorará en todos los sentidos el carácter de su gato y su capacidad de adaptación a todos los procesos que pueda enfrentar a lo largo de su vida.
  • La compañía de otro gato (previa evaluación de factores y las recomendaciones de un veterinario o de un especialista en comportamiento animal), puede ser de mucha ayuda en los casos con TOC, además de útil como prevención en los casos que no lo presentan. Muchos gatos al permanecer durante largas horas solos en un departamento, se fomenta su ansiedad pudiendo desencadenar esta en algún trastorno de comportamiento como consecuencia. Dos mininos que se hagan compañía, encontrarán más grata su estancia en casa y su dueño recibirá el doble de amor al llegar a esta 😺 .
  • Elimine o al menos minimice las causas de estrés, ansiedad y conflicto que afecten a su gato. Diversas pueden ser las causas y según sean requerirán de una corrección determinada, por lo que será más importante detectarlas primero para luego tomar las medidas pertinentes.
  • Evite reforzar los rituales secuenciales excesivos establecidos por su gato ya que pudieran derivar en un futuro TOC, como por ejemplo: Pedir cariño a su humano chupando el lóbulo de la oreja. Golpear con fuerza exigente y repetida una puerta o ventana hasta que le abran y dejen entrar (en muchos casos una vez abierta ni tan siquiera realmente desean entrar). Pedir caricias por medio de un afilado de uñas sobre la piel de su humano que terminará cediendo, entre otros. Lo importante es que ante estos comportamientos el minino no reciba lo que busca, se le diga firmemente NO y comprenda que mediante esa rutina no logrará su objetivo y de este modo no sienta fomentado su comportamiento. Repetir un comportamiento ocasionalmente no es dañino, pero en la medida que se vuelve una costumbre en incremento puede este llegar a convertirse en una conducta obsesiva.
  • Ante un TOC ya establecido podemos usar estímulos distractores o sorpresivos para detener la secuencia del comportamiento orientándolo a una actividad distinta.  Puede explorar romper el ciclo con un silbido, frotando la punta de la cola entre los dedos, sonar algún juguete preferido, salpicar con agua, hacer sonar papel de regalo, aproximar a su nariz alguna golosina para gatos, invitarle a su juego favorito, así como utilizar cualquier otra técnica válida para llamar poderosamente la atención de su gato.
  • Nunca utilice el castigo en ninguna de sus formas (física o verbal) ya que solo lograría aumentar y desarrollar aún más su ansiedad. Por otra parte,  difícilmente el castigo físico podría ser apropiado en un entorno donde amemos a los gatos y se intente ayudarles a vivir equilibradamente.
  • En algunas de las terapias de tratamiento llega a ser necesario el uso de fármacos, mejorando la respuesta del paciente a la modificación del comportamiento, pero siempre y en todo caso deberá ser bajo prescripción y seguimiento de su médico veterinario.

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gato estresado siendo acariciado

Los tratamientos suelen ser con dosificaciones progresivas hasta el nivel indicado e igualmente cuando se suspende la administración del fármaco se debe hacer en forma gradual para volver rápidamente a la dosis anterior en el caso de recaídas.

Nunca olvidemos que tratándose de trastornos en el comportamiento, cada paciente felino es un caso distinto y como tal debe ser estudiado y diagnosticado con paciencia. Toda ayuda que podamos ofrecerle a nuestro pequeño amigo peludo, con objeto de mejorar su calidad de vida, será recompensada por un comportamiento pleno en felicidad y confianza… no lo olvides 😺 .

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