¿Cómo asistir el parto de una gata? Consejos.

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La maternidad es un evento hermoso en todas las especies y si se tiene una gata en casa sin esterilizar, es muy probable que vivas la experiencia del alumbramiento.

Gata embarazada

Los gatos domésticos, como especie, son extremadamente fértiles y exitosos en la reproducción, de ahí que las colonias de gatos ferales crezcan con tanta rapidez en muchos lugares del mundo. Lo ideal es que toda persona que tenga un gato en casa lo esterilice y/o castre para evitar la procreación sin control. Aunque se proponga buscarles a los cachorros hogares adoptivos, no siempre resultan bien ubicados y terminan siendo, no en pocos casos, abandonados a su suerte.

No obstante, las precauciones, en ocasiones hay gatas que quedan gestantes. Algunas tienen un primer celo temprano a los 5 meses antes de haber sido esterilizadas quedando embarazadas por descuido.  Otras gatas que viven dentro de casa corren la misma suerte cuando algún gato macho logra burlar la seguridad accediendo a ella. En cualquiera de estos casos, quedamos con una gata que en el transcurso de unos 58 a 63 días estará teniendo una camada de gatitos en casa.

 

El período de gestación de una gata dura entre 57 y 63 días, normalmente paren a los 60 días posteriores al apareamiento que puede durar más de un día.

Útiles necesarios para asistir el parto de una gata en la casa

Al aproximarse la fecha de alumbramiento la gata puede tener algunos cambios de comportamiento, como son una disminución de su actividad. Aumenta considerablemente su apetito, los pezones adquieren un color rosado y se endurecen, también se le verá buscando dónde hacer nido. Es conveniente aunque esté acostumbrada a vivir fuera de casa, llevarla dentro; de este modo no tendrá sus gatitos fuera donde puedan correr peligros y no puedan ser supervisados.

Señales que nos indican que una gata está embarazada.

Las gatas pueden elegir diferentes lugares para anidar como cajoneras, cestos de ropa, bajo la cama de sus dueños, armarios de cocina, etc.

En casa pueden ayudar a la futura madre a procurarse un lugar que sirva de nido. Preferiblemente deberá ser un espacio tranquilo, con poca luz, sin mucho frío ni calor. Pueden disponer de una cesta, caja de cartón o camita que tenga los bordes bajos para que la gata tenga fácil acceso. Que sea también lo suficientemente alto que impida que se salgan los cachorros los primeros días.

Gata recién parida con los gatitos mamando.

En el nido puede colocar papel periódico en el fondo o un paño suave que no tenga hilos de fácil enganche con las uñas lo que ayudará a los gatitos a mantenerse más calientes y secos.

No siempre la gata se sentirá cómoda con el espacio seleccionado. Es importante también observar qué lugares prefiere e intentar encontrar el mejor tanto para ella como para el dueño para que pueda mantener vigilado el proceso.

Si la gata rechazara cualquier sitio que le busque entonces ponga paños limpios en el sitio que ella haya elegido, pues lo que no se debe hacer es cambiarla de lugar, hacia uno donde ella no quiere estar. Sólo conseguiría retardar el alumbramiento, lo cual puede ser peligroso para los gatitos.

El parto se divide en tres estadios: estadio I (período de dilatación), estadio II (período de expulsión), estadio III (período de descanso y expulsión de la placenta).

El gran día, llegó el alumbramiento de los gatitos.

Unas 24 horas antes de parir, la inquietud se verá en aumento. La gata no parará de caminar, intensificando su maullido en la medida que el alumbramiento se acerca. Normalmente perderá el apetito, se lamerá mucho la zona genital (señal de que los gatitos están por nacer), le disminuye la temperatura rectal y estará presta a acomodarse en el nido que aceptó previamente.

Normalmente el intervalo de nacimiento entre un gatito y otro suele estar como media entre los 20 a 50 min. pero puede ocurrir en algunos casos que demore mínimo de unos 5 a máximo 70 min. No es normal que sobrepase la hora lo que no indica necesariamente gravedad, pero sí es recomendable en tal caso, consultar al veterinario.

Gata embarazada, consejos y cuidados.

Las gatas normalmente no requieren ayuda durante el parto, pero es recomendable acompañar el proceso por si se presentara alguna anormalidad o imprevisto. Una vez iniciada la labor del parto, es mejor mantenerse al margen sólo observando, hablando bajo y dándole suficiente espacio. Si la gata trata de alejarse o se siente que se está interfiriendo, lo mejor es retirarse y observar desde más lejos. Lo que para el dueño de una gata en parto es atemorizante, para su mascota es completamente natural.

Por lo general el parto dura entre dos y cuatro horas, aunque puede prolongarse hasta ocho, sin salirse de los límites de la normalidad. Pero no debe sobrepasarse este tiempo, si vemos que ocurre o que entre un gatito y el siguiente sobrepasa los 70 min podemos llamar al veterinario para consultarle o solicitarle que se traslade hasta la casa de ser necesario.

Puede ser que la gata, en su primer parto emita maullidos fuertes, algunas dan a luz en cuclillas o se recuestan de medio lado. Cada gatito al nacer, trae consigo su propia placenta, es importante que las contemos ya que todas deben ser expulsadas ya sea junto al gatito o tras este. Si faltara al final del parto alguna por expulsar requerirá de la intervención de un veterinario pues podría causarle una grave infección uterina. A medida que van naciendo los gatitos, la madre les lava con su lengua retirándoles la bolsa que los cubre. Muchas ingieren la placenta, que contiene sustancias hormonales que facilitan la secreción de leche y nutren a la madre las primeras horas postparto. Sabiendo que esto es normal, el dueño puede sentarse tranquilo y dejar que la gata actúe sola.

Recuerde que su gata no necesita que intervengas en el alumbramiento, solo de ser necesario y si evidentemente ella o sus cachorros están presentando problemas. 

El parto de una gata, consejos y cuidados.

¿Cuándo debemos actuar y cómo?

Si la gata puja y no logra que su cachorro salga completamente (tiene una parte del gatito aún dentro).

Con las manos limpias y secas (puede auxiliarse de un papel de cocina) trate de sujetar al gatito y en el momento que la gata puje (tenga una contracción), tire suave, pero con firmeza. Si viene de cabeza, debe tirar hacia abajo; si viene de trasero, debe tirar hacia arriba.

Si la gata no retira la bolsa que cubre al gatito al nacer.

En el nacimiento ocasionalmente se rompe sola la bolsa y normalmente la rompe la madre, pero otras veces no ocurre ni lo uno ni lo otro. Si la gata no muestra interés en retirarla o se le presentan nuevamente contracciones y no logra atender al cachorro, se deberá:

Buscar al tacto la posición de la cabeza y con los dedos rasgue la bolsa al tiempo que retira la membrana. Limpiar de inmediato con un papel absorbente la nariz y cara del gatito despejándola de los restos de líquido.

¿Si la gata no corta el cordón umbilical ni da masajes de estimulación al gatito?

Tomando el cordón umbilical córtelo a unos 4 cm de distancia del cuerpo del gatito. Puede cortarlo con una tijera previamente esterilizada y luego ate el cordón con un hilo previamente desinfectado. Nunca se debe tirar del cordón o podría producirle una hernia al cachorro.

Gatito recién nacido, parto de una gata, consejos y cuidados

A continuación, debe secarse con energía con ayuda de una toalla tibia. Eso estimulará la respiración. Si respira con dificultad, deberá colocarlo en la palma de la mano, con la cabeza hacia la punta de los dedos. Con la otra palma de la mano se debe masajear con un balanceo varias veces para sacarle el líquido que todavía tenga en la nariz y boca. Este movimiento ayudará a que respire. Con ayuda de una jeringa de insulina (sin aguja) se puede retirar el líquido de la nariz si es abundante.

Los cachorros deben permanecer junto a su madre en su lecho limpio, seco y cálido. Es realmente importante que los gatitos mamen de la primera leche materna, ya que su composición es distinta a la que posteriormente proporcionará a los cachorros. Esta primera leche, llamada calostro, es rica en proteínas, vitaminas y grasa, ligeramente laxante. Sobre todo contiene las globulinas que protegerán a los recién nacidos de numerosas enfermedades.

Gata recién parida con sus gatitos mamando

Una vez terminado el proceso de parto la gata se mostrará agotada, pero ronroneante, estimulando a sus pequeños a mamar mientras ella descansa. Una vez que el dueño se asegura que todo salió satisfactorio y que cambió los paños húmedos por otros limpios, queda dejar tranquila a la feliz madre con sus crías.

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En los próximos días los cachorros deberán ganar peso y crecer sanos junto a una gata madre feliz y cuidadosa de sus retoños. Recuerde que los cachorros deberán permanecer junto a su madre por no menos de sus primeros 3 meses de vida.

2 comentarios

    • Muchas gracias y nos alegra tu comentario, esperamos que pueda servir de ayuda a muchos más. Que sigas disfrutando de nuestros articulos también nos puedes dejar tus sugerencias. Saludos

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