Gatonalidad. EL carácter y comportamiento que define a un gato.

Puntuación: 4.5 de 5.

Comparte este artículo con tus amigos en las redes, pinchando en los botones sociales.

Todos los que tenemos gatos en casa, estamos convencidos de encontrarnos compartiendo nuestras vidas con algo más que una mascota. Para nosotros se trata de un amigo, de espíritu libre y gran personalidad o como muchos preferimos llamarle «gatonalidad».

Todos los gatos domésticos pertenecen a una misma especie, que rige muchos patrones de su comportamiento y aspecto físico, mas ello no define por igual el carácter de cada individuo. Aquellos que hemos tenido más de un gato en casa podemos dar fe de ello. Entendemos que pueden llegar a ser muy diferentes unos de otros. Logramos captar variaciones tan sutiles como el tono o ritmo de un maullido justo cuando el minino desea comunicarse con nosotros.

La gatonalidad (es decir la personalidad de un gato), es el resultado de un conjunto de factores compuestos por la genética, el entorno, la interacción temprana con la madre, su experiencia con el humano e incluso con otras especies, así como toda la diversidad factores que puedan influir en su vida.

Actualmente diversos estudios intentan desentrañar el misterio de la gatonalidad (como la seguiremos llamando en este artículo). Si bien muchos aspectos van siendo comprendidos, aún nos falta mucho por descubrir. Hoy estamos más cerca de demostrar, que contrario a creencias popular que los señalan como criaturas distantes, los gatos van siendo reconocidos como seres increíblemente inteligentes. Poseen un carácter maleable que se adapta fácilmente a los cambios que le son propicios, lo que nos incluye a nosotros, los humanos.

El-caracter-del-gato-GATONALIDAD-desde-cachorros

Un gato cachorro no debería ser separado de su madre tempranamente, antes de los primeros 3 meses de vida. Resulta crucial este periodo para la formación de su carácter. La salud mental y física del futuro gato adulto estarán en gran medida determinadas por las primeras experiencias y aprendizajes durante su temprana edad.

Se conoce que el gato ha evolucionado como un depredador solitario, con una gran capacidad de supervivencia e independencia y relacionándose con los de su especie solo durante los períodos de apareamiento. Sin embargo, en la medida que ha interactuado con el ser humano durante siglos, ha demostrado ser capaz de crear fuertes lazos afectivos que involucran tanto al hombre como a otras especies. La interrelación puede incluir desde los canes, aves, roedores o a los de su misma familia, gatos de casa o que se agrupan en colonias.

La vocalización o maullido del gato, resulta una importante fuente de comunicación con los humanos, pudiendo tener estas muchas formas. Usan los maullidos como medio de comunicación con nosotros que pueden ser de tipo interrumpidos, ronroneos modulados, chillidos exigentes o irritados así como una gran variedad de combinaciones. Por ello no es raro que muchos dueños aprendan a reconocer los mensajes de su gato o sus estados de ánimo al escucharles.

La gatonalidad en el gato se define por dos principales factores: la genética y las influencias ambientales.

Los rasgos genéticos de conducta se encuentran determinados por un grupo de genes encargados de controlar la producción de hormonas, los tiempos de transmisión nerviosa y la actividad de encimas. Sin embargo, lo que hace difícil de estudiar a ciencia cierta el carácter del gato, es que la herencia de la conducta no resulta tan fácil de analizar como las variaciones que pueden darse en el cambio del color de los ojos o el dibujo del manto.

El-caracter-del-gato-GATONALIDAD

Algunos estudios realizados que examinan la audacia, revelan que ciertos aspectos de la gatonalidad sí son hereditarios. Quedando demostrado que los progenitores con predisposición a ser audaces, capaces de acercarse a objetos, situaciones o personas desconocidas, por regla general, engendran cachorros con gatonalidades valientes. Serían capaces de sobreponerse a la cautela que caracteriza a los de su especie. De igual modo los progenitores más tímidos, tienden a tener cachorros tímidos. Muchas de estas características heredadas, se encuentran asociadas a genes que de igual modo intervienen en el aspecto físico del gato. De ahí que las razas se encuentran acompañadas de una descripción del carácter que por regla general se ven cumplidas, mas no en todos, pues las influencias ambientales también juegan su papel en la formación de la gatonalidad.

Modelando-El-caracter-del-gato-GATONALIDAD

Moldeando la gatonalidad:
Igual que ocurre en los seres humanos, los genes son solo en parte, los responsables de los patrones de conducta en el gato. Ello nos explica cómo en una camada de cachorros que han compartido las mismas experiencias de vida, se pueden encontrar diferentes gatonalidades.

Sepa que sí podemos intervenir de algún modo modelando el carácter de los mininos. Cuando los exponemos a estímulos sociales que incluyen no solo a sus hermanitos sino además a los seres humanos (incluyendo niños), otras mascotas como puede ser un perro, un conejo o un ave de corral les estamos modelando. También podemos escalar a otras experiencias como pueden ser la visita al veterinario o un viaje corto en trasportín.

El-caracter-del-gato-GATONALIDAD

Le puede interesar leer también: Transportín para gatos. Trucos para entrar al gato a su transportín.

El período de aprendizaje social es muy recomendable entre las 2 y siete semanas de vida, siempre con la supervisión de un humano adulto que pueda intervenir o mediar de ser necesario. Este ejercicio le demostrará cuánto vale la pena el esfuerzo a futuro. Diversos estudios relacionados con la gatonalidad, coinciden en que los cachorros que fueron expuestos a estos estímulos tienden a ser más tranquilos y seguros en el desempeño de sus vidas adultas.

Un minino que ha sido criado desde su nacimiento junto a su madre, en un entorno satisfactorio, carente de peligros, maltratos y en el marco de una buena relación con los humanos, normalmente dará como resultado un gato adulto seguro de sí mismo. Será capaz de vivir las situaciones diarias con natural confianza y será amistoso con los humanos cercanos a su círculo familiar.

Por otra parte, supongamos el caso de un gato de raza Bobtail Japonés (conocidos por ser muy curiosos y sociables). Que resulte separado tempranamente de su madre para luego ser abandonado y obligado a vivir en las calles con todo tipo de temores, enfermedades y hambre, para terminar siendo asistido en un refugio para dar en adopción. Este sería el caso de un gato que, contra todo pronóstico de carácter de su raza, posiblemente necesite de mucho esfuerzo, amor y dedicación para que su confianza en los extraños permita una buena relación familiar con el tiempo.

No es imposible del todo socializar a un gato que ha vivido traumas o una vida difícil que marcaron su carácter, está demostrado que sí se puede conseguir con éxito. Son estos los casos en que se debe comprender mejor al minino y dar más tiempo a sus avances, así como a la eliminación de las características no deseables que en el puedan permanecer.

La combinación de los términos anteriores da lugar a la gatonalidad de los felinos que viven en nuestras casas. Estos son también los que nos permiten describir a ciertas razas, como por ejemplo:

• El Chartreux suele ser de carácter independiente y poco ruidoso que se contenta viviendo en espacios tranquilos y apartados.
• Por otra parte, el Abisinio suele ser silencioso, pero sin ser reservado, por el contrario, se caracteriza por ser juguetón, curioso y un atleta entre los gatos. Por lo general son sociables hacia otros gatos.
• Los Siameses, muy conocidos como parlanchines por vocalizar muchos sonidos cuando se quieren comunicar con sus dueños. Son gatos de carácter extrovertido, juguetones y exigentes de atención y compañía.
• También nos encontramos con los tranquilos gatos Persas, cariñosos y algo vagos muy en combinación con su robusto cuerpo y ojos redondos.
• El Bobtail Americano, de gatonalidad tranquila y tolerante mantiene claramente un instinto vivo de experto cazador e inteligente felino.

El-caracter-del-gato-GATONALIDAD

Que ciertas razas puedan ser descritas desde su carácter, es lo que nos demuestra qué aspectos de la gatonalidad sí pueden ser heredados en los gatos.

Le puede interesar leer también: La existencia de las razas de gatos es inevitable. Consejos de cómo elegir a un criador responsable.

No todos los gatos se comunican con los humanos de un mismo modo, aunque siempre generalizamos que el maullido es uno de los mecanismos que más suelen utilizar. Parte del desarrollo del carácter del gato, estará dado por su necesidad de comunicarse con nosotros y viceversa. En la medida que esto sea más efectivo tendremos un gato más confiado con nosotros.

El-carácter-del-gato-GATONALIDAD

Es importante para todo dueño de gato, prestar atención a todas las señales de comunicación que emita su minino, algunos suelen ser más parlanchines utilizando diferentes modulaciones y ritmos de maullidos para expresarse. Otros son más dados a la comunicación corporal o visual y otros llegan a ser muy hábiles con el ronroneo que tanto nos complace. Lo importante será comprender ese sutil lenguaje de nuestro gato y responderle con respuestas concisas como pueden ser un SI o un NO, una caricia en la cabeza de aceptación, unas palmaditas para que suba al regazo y cuantos métodos sean apropiados para cada caso.

Crear una buena relación de comunicación permitirá a su gato expresar con mayor comodidad su felina gatonalidad.

El-caracter-del-gato-GATONALIDAD

Todo lo antes expuesto nos demuestra que pueden existir un sin fin de matices que definan el carácter de cada individuo gatuno de casa. Sería un error por nuestra parte, esperar que unos y otros se comporten del mismo modo. En diversas ocasiones nos encontramos con situaciones en las que un dueño después de perder a su anterior gato, adopta un nuevo gato y se frustra al percatarse que no actúa igual. Le resulta más o menos juguetón que el anterior, o más o menos dependiente de sus caricias, sin dejar de comparar a su anterior minino con el actual. Pues ocurre algo natural, simplemente no es el mismo gato y es algo que debemos aceptar.

Es importante entender que cada gatito nos puede brindar una experiencia totalmente nueva, no igual a la anterior, pero sí tan especial como podemos llegar a entenderla y apreciarla. A cada minino se le debe dar una oportunidad para establecer los lazos de conexión que le permitan potenciar su gatonalidad. En la medida que el vínculo sea más fuerte, no dejarán de sorprendernos y antes de percatarnos comenzará a escribirse una nueva experiencia gatuna, digna de atesorar.

Deja un comentario en nuestro Mundo de Gateros